Antes soñaba con que una canción de Melendi de fondo sonara en cada uno de esos momentos que pasábamos juntos, nuestra canción, esa que aun hoy sigo sin poder escuchar entera porque nada más escuchar la primera nota se me vienen mil recuerdos a la mente.
Se que las cosas no son porque no son, que después de caerme dos veces y levantarme me han hecho mas fuerte, que ya no me vale la simple palabrería y que ahora solo me valen los echos.
Si quieres recibir tienes que dar.
Algo que me he dado cuenta en este tiempo es que sigo ilusionandome pero soy incapaz de querer, tengo un escudo que me echo yo misma, sin darme cuenta, del que soy capaz de romper ni nadie hasta el momento de atravesar.
A lo mejor es que necesito recordar que es eso de dejarse querer, dejarse llevar y que pueda pasar, que era eso de... Esas cosas que ahora no consigo recordar, de tener esos momentos en que un simple "algo" ya bastaba.
De cometer alguna locura, de arriesgarlo todo una vez mas, de volver a enamorarse y enamorar..
viernes, 28 de marzo de 2014
jueves, 20 de marzo de 2014
Hay cosas del corazón que la mente nunca entenderá.
Siento cada latido de mi corazón y si escuchas atentamente oirás como se acelera junto con mi respiración, como se relaja y vuelve a su velocidad normal.
Pocas veces alguien consigue que se me ponga la piel de gallina y no justamente porque en ese momento haga frió y me sobran los dedos de una mano para contar las veces que ha sucedido.
Notar como poco a poco cada centímetro que nos acercamos me pongo mas nerviosa, como me cuesta aguantarle la mirada, noto como mis mejillas se sonrojan y que al final me sale esa sonrisa algo tonta.
Pocas veces en esas situaciones he echo caso a lo que me decía la razón y seguía eso que me dictaba el corazón.
Dicen que cuando te lo dicta el corazón es lo mas correcto aunque la razón diga lo contrario, por eso siempre habrá cosas que la razón nunca entenderá.
Pocas veces alguien consigue que se me ponga la piel de gallina y no justamente porque en ese momento haga frió y me sobran los dedos de una mano para contar las veces que ha sucedido.
Notar como poco a poco cada centímetro que nos acercamos me pongo mas nerviosa, como me cuesta aguantarle la mirada, noto como mis mejillas se sonrojan y que al final me sale esa sonrisa algo tonta.
Pocas veces en esas situaciones he echo caso a lo que me decía la razón y seguía eso que me dictaba el corazón.
Dicen que cuando te lo dicta el corazón es lo mas correcto aunque la razón diga lo contrario, por eso siempre habrá cosas que la razón nunca entenderá.
jueves, 6 de marzo de 2014
Un te quiero a los dos días no es un te quiero.
Odio las personas que dicen te quiero a los dos días de conocerte y que esperan que le vayas a responder y yo mas y esas mariconadas.
Haber si os enteráis de una vez de que un te quiero es mas que dos palabras, que es mas que algo que sueltas en una frase para que se calle y te deje en paz.
Un te quiero es mas que eso, un te quiero no se lo puedes soltar a la primera de cambio, es algo que tienes que sentir y que en el momento que lo sueltes es por que te sale de dentro y no porque te sientas obligada a decirlo.
Que tiene que ser sincero, sin temor a soltarlo y que te salga como un rugido que no te puedes guardar más eso es decir un te quiero desde dentro y no esas tonterías de que si te quiero yo más que la gente se dice a los dos días. Se esta perdiendo el romanticismo y es una pena, porque no hay mejor manera de decirle a una persona lo que te importa a veces solo hacen falta dos palabras sinceras.
Sinceramente hace tiempo que deje de decirlos porque no los siento y se que el momento que lo diga será a la persona que mire a los ojos y sienta mi mirada penetrada en la suya y que en ese momento saldrá como un suspiro que sonará como un grito.
Haber si os enteráis de una vez de que un te quiero es mas que dos palabras, que es mas que algo que sueltas en una frase para que se calle y te deje en paz.
Un te quiero es mas que eso, un te quiero no se lo puedes soltar a la primera de cambio, es algo que tienes que sentir y que en el momento que lo sueltes es por que te sale de dentro y no porque te sientas obligada a decirlo.
Que tiene que ser sincero, sin temor a soltarlo y que te salga como un rugido que no te puedes guardar más eso es decir un te quiero desde dentro y no esas tonterías de que si te quiero yo más que la gente se dice a los dos días. Se esta perdiendo el romanticismo y es una pena, porque no hay mejor manera de decirle a una persona lo que te importa a veces solo hacen falta dos palabras sinceras.
Sinceramente hace tiempo que deje de decirlos porque no los siento y se que el momento que lo diga será a la persona que mire a los ojos y sienta mi mirada penetrada en la suya y que en ese momento saldrá como un suspiro que sonará como un grito.
miércoles, 5 de marzo de 2014
Las fotos llevan esparcidas por mi cama al menos una hora, no me canso de mirarlas, de recordar el ultimo verano de mi vida.
Tengo un escalofrió al recordar como me gustaría, pero solo a veces, volver a revivir esos momentos, la foto que tenemos tumbados en el campo de tu casa o la de ese beso en medio del monte con la música de la verbena empezando a sonar de fondo.
Sigo pensando solo a veces en lo que hice mal y puede que encontrara la respuesta, puede que esta vez la haya encontrado y la que fallara fuera yo.
Pero esta vez ya nos dimos cuenta que nuestros dos pequeños mundos no conectan, que esta vez si que tiene un punto final y que nuestras miradas ya no tienen nada que buscarse en los ojos del otro.
Esta vez es mas fácil olvidarse porque ya no me queda casi nada que me ate a tu recuerdo, solo se que acabo de encontrar la fecha exacta donde todo empezó a ir bien y donde todo empezó a salir mal y que en esas fechas puede que mirando el móvil me eche a recordar pero no volveré a intentar recuperarlos porque el punto y final ya lo pusimos los dos.
Tengo un escalofrió al recordar como me gustaría, pero solo a veces, volver a revivir esos momentos, la foto que tenemos tumbados en el campo de tu casa o la de ese beso en medio del monte con la música de la verbena empezando a sonar de fondo.
Sigo pensando solo a veces en lo que hice mal y puede que encontrara la respuesta, puede que esta vez la haya encontrado y la que fallara fuera yo.
Pero esta vez ya nos dimos cuenta que nuestros dos pequeños mundos no conectan, que esta vez si que tiene un punto final y que nuestras miradas ya no tienen nada que buscarse en los ojos del otro.
Esta vez es mas fácil olvidarse porque ya no me queda casi nada que me ate a tu recuerdo, solo se que acabo de encontrar la fecha exacta donde todo empezó a ir bien y donde todo empezó a salir mal y que en esas fechas puede que mirando el móvil me eche a recordar pero no volveré a intentar recuperarlos porque el punto y final ya lo pusimos los dos.
Hasta que deje de latir esa melodía que escucho cada noche en tu pecho.
Querido corazón.
Poetas, escritores y miles de personas a lo largo de los años te han puesto como culpable de los sentimientos que tienen, aunque tu solo hagas que circule la sangre por todo nuestro cuerpo.
En cierta manera es verdad que si que eres el culpable, porque si nos alteramos eres tu el que late mas rápido y que cuando nos relajamos vas mas despacio.
Sin duda si existiera una melodía con el ritmo de nuestros latidos al ver a esa persona que hace que nos lata mas rápido, de como cada una de nuestras terminaciones nerviosas se alteran, como cada pelo de nuestra piel se pone de punta y que incluso las piernas nos fallen, sería absolutamente perfecta.
Una melodía que encaje en cada momento especial de tu vida, de esas que ponen de fondo en las películas cuando va a llegar el beso de los protagonistas, esa melodía que haga que todo sea perfecto.
Esa melodía la conozco bien, es la que escucho cada vez que me apoyo en tu pecho, aunque no es la primera vez que la escucho, aunque si que puedo contar con los dedos de una mano las veces que la he escuchado.
Esa melodía que hace cada milímetro de mi cuerpo se altere, que sientas que todo se para a tu alrededor, que solo existes tu y esa melodía, de esos momentos que quedan tan pocos.
Pero eso corazón ya lo sabes tu bien porque has vivido todos esos momentos conmigo, tanto los alegres como los tristes, te has roto conmigo cuando yo me he roto y te has recuperado también a la par que yo lo he hecho.
Sin duda este camino lo comparto contigo, cada subida y cada bajada solo espero que no haya tantas en un futuro y que encuentre esa melodía que pueda escuchar cada noche antes de dormir.
Poetas, escritores y miles de personas a lo largo de los años te han puesto como culpable de los sentimientos que tienen, aunque tu solo hagas que circule la sangre por todo nuestro cuerpo.
En cierta manera es verdad que si que eres el culpable, porque si nos alteramos eres tu el que late mas rápido y que cuando nos relajamos vas mas despacio.
Sin duda si existiera una melodía con el ritmo de nuestros latidos al ver a esa persona que hace que nos lata mas rápido, de como cada una de nuestras terminaciones nerviosas se alteran, como cada pelo de nuestra piel se pone de punta y que incluso las piernas nos fallen, sería absolutamente perfecta.
Una melodía que encaje en cada momento especial de tu vida, de esas que ponen de fondo en las películas cuando va a llegar el beso de los protagonistas, esa melodía que haga que todo sea perfecto.
Esa melodía la conozco bien, es la que escucho cada vez que me apoyo en tu pecho, aunque no es la primera vez que la escucho, aunque si que puedo contar con los dedos de una mano las veces que la he escuchado.
Esa melodía que hace cada milímetro de mi cuerpo se altere, que sientas que todo se para a tu alrededor, que solo existes tu y esa melodía, de esos momentos que quedan tan pocos.
Pero eso corazón ya lo sabes tu bien porque has vivido todos esos momentos conmigo, tanto los alegres como los tristes, te has roto conmigo cuando yo me he roto y te has recuperado también a la par que yo lo he hecho.
Sin duda este camino lo comparto contigo, cada subida y cada bajada solo espero que no haya tantas en un futuro y que encuentre esa melodía que pueda escuchar cada noche antes de dormir.
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