Querido corazón.
Poetas, escritores y miles de personas a lo largo de los años te han puesto como culpable de los sentimientos que tienen, aunque tu solo hagas que circule la sangre por todo nuestro cuerpo.
En cierta manera es verdad que si que eres el culpable, porque si nos alteramos eres tu el que late mas rápido y que cuando nos relajamos vas mas despacio.
Sin duda si existiera una melodía con el ritmo de nuestros latidos al ver a esa persona que hace que nos lata mas rápido, de como cada una de nuestras terminaciones nerviosas se alteran, como cada pelo de nuestra piel se pone de punta y que incluso las piernas nos fallen, sería absolutamente perfecta.
Una melodía que encaje en cada momento especial de tu vida, de esas que ponen de fondo en las películas cuando va a llegar el beso de los protagonistas, esa melodía que haga que todo sea perfecto.
Esa melodía la conozco bien, es la que escucho cada vez que me apoyo en tu pecho, aunque no es la primera vez que la escucho, aunque si que puedo contar con los dedos de una mano las veces que la he escuchado.
Esa melodía que hace cada milímetro de mi cuerpo se altere, que sientas que todo se para a tu alrededor, que solo existes tu y esa melodía, de esos momentos que quedan tan pocos.
Pero eso corazón ya lo sabes tu bien porque has vivido todos esos momentos conmigo, tanto los alegres como los tristes, te has roto conmigo cuando yo me he roto y te has recuperado también a la par que yo lo he hecho.
Sin duda este camino lo comparto contigo, cada subida y cada bajada solo espero que no haya tantas en un futuro y que encuentre esa melodía que pueda escuchar cada noche antes de dormir.
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