miércoles, 14 de mayo de 2014

Ella seguía corriendo, esa le parecía la mejor opción, corría simplemente para reprimir el deseo de volver, de volver a esa historia que tenía el final escrito desde el principio y que ella se adelanto en anunciar.

Las lágrimas seguían corriendo por sus mejillas, desearía que todo fuera diferente pero en cambio sabe que no podría ser de otra manera, que caer por el precipicio no es la mejor opción, ni ahora ni nunca.
Se siente perdida, como si el reloj se volviera a parar y estuviera en otro lugar, en otro tiempo... Sin quererlo vuelve por unos instantes al pasado donde ella era feliz, donde sonreía, donde paseaba de la mano de alguien, donde corría, reía y en que las noches no eran tan solitarias con solo unas palabras, se vio sonreír y como se giraba a mirar a alguien, en ese momento no pudo reprimir que las lágrimas volvieran a hacer acto de presencia en su piel , justo en ese instante él se giro y vio su mirada clavada en la suya, en ese instante volvió a la realidad.

Sin saber como, estaba quieta en medio de la calle, miro a los lados y nadie la miraba, se sintió abrumada por la sensación que acababa de experimentar y decidió sentarse y respirar, cerro los ojos y recordó porque había tomado esa decisión, se levanto y siguió su camino, ese que con tan solo una decisión había comenzado.

A veces se pregunta si será lo suficientemente fuerte como para no volver, ella cree que si aunque su corazón le indique el camino contrario, la razón le recuerda los motivos de su huida repentina, del abandono de su lucha, de dejar a un lado su corazón y obedecer a la razón,.

Su razón le dice: “si tuviera que ser ya hubiese sido” y el corazón en cambio le dice “siempre queda un futuro al que mirar y que ya llegara eso que tenga que llegar”.

sábado, 3 de mayo de 2014

Cierra los ojos y imaginatelo.

Cierra los ojos por un momento y haz exactamente lo que te diga.

Olvidalo todo, olvida lo que somos, lo que fuimos y lo que pudimos ser. Olvida el lugar donde nos conocimos y lo que creas conocer de mi, olvida esas tardes y olvida esas noches, olvida mi olor y mi respiración sobre tu nuca, olvida mis gestos y el movimiento de mi mano tocando mi pelo.
Olvida lo que recuerdes de mi forma de andar y de como me miro en cada espejo y en cada portal.
Olvida mi inquietud y hasta de mi forma de hablar, de mi forma de temblar y de la forma en que te cogia la mano.
Olvida el color de mis ojos y de la forma de como te miraban y sobretodo olvida mi nombre, sobretodo olvida eso.

Ahora abre los ojos y mirame, no me conoces, no sabes que un día me conociste y que me viste sonreir. Ahora mirame y dime lo que ves, a lo mejor así puedo saber que vistes en mi.