Parece mentira que un simple roce de tu mano contra mi cuerpo implique sensaciones tan contradictorias, que me lleven a imaginar otra mano que no sea la tuya sobre mi piel, que me toque para comprobar si es la misma sensación que aquella, aunque en verdad ya sepa la respuesta.
Esa sensación no la llegare a sentir en mucho tiempo, esos sentimientos no se sienten por cualquiera, que me encantas de eso no hay duda, los momentos que paso a tu lado, los viajes en coche a nuevos sitios donde visitar a tu lado, los textos a las 7 de la mañana después de una noche de fiesta.
Cielo, sabes que soy de lo mas especial, que adoro el chocolate y que me mimen pero en cambio odio que me mimen demasiado pero ten paciencia o que alguien me la de a mi para no cansarme de ser tan especial para alguien otra vez.
Dime que hace tiempo ya, que necesitas de mi.
Noelia V.
martes, 5 de agosto de 2014
miércoles, 14 de mayo de 2014
Ella seguía
corriendo, esa le parecía la mejor opción, corría simplemente para
reprimir el deseo de volver, de volver a esa historia que tenía el
final escrito desde el principio y que ella se adelanto en anunciar.
Las lágrimas
seguían corriendo por sus mejillas, desearía que todo fuera
diferente pero en cambio sabe que no podría ser de otra manera, que
caer por el precipicio no es la mejor opción, ni ahora ni nunca.
Se siente perdida,
como si el reloj se volviera a parar y estuviera en otro lugar, en
otro tiempo... Sin quererlo vuelve por unos instantes al pasado
donde ella era feliz, donde sonreía, donde paseaba de la mano de
alguien, donde corría, reía y en que las noches no eran tan
solitarias con solo unas palabras, se vio sonreír y como se giraba a
mirar a alguien, en ese momento no pudo reprimir que las lágrimas
volvieran a hacer acto de presencia en su piel , justo en ese
instante él se giro y vio su mirada clavada en la suya, en ese
instante volvió a la realidad.
Sin saber como,
estaba quieta en medio de la calle, miro a los lados y nadie la
miraba, se sintió abrumada por la sensación que acababa de
experimentar y decidió sentarse y respirar, cerro los ojos y recordó
porque había tomado esa decisión, se levanto y siguió su camino,
ese que con tan solo una decisión había comenzado.
A veces se pregunta
si será lo suficientemente fuerte como para no volver, ella cree que
si aunque su corazón le indique el camino contrario, la razón le
recuerda los motivos de su huida repentina, del abandono de su lucha,
de dejar a un lado su corazón y obedecer a la razón,.
Su razón le dice:
“si tuviera que ser ya hubiese sido” y el corazón en cambio le
dice “siempre queda un futuro al que mirar y que ya llegara eso que
tenga que llegar”.
sábado, 3 de mayo de 2014
Cierra los ojos y imaginatelo.
Cierra los ojos por un momento y haz exactamente lo que te diga.
Olvidalo todo, olvida lo que somos, lo que fuimos y lo que pudimos ser. Olvida el lugar donde nos conocimos y lo que creas conocer de mi, olvida esas tardes y olvida esas noches, olvida mi olor y mi respiración sobre tu nuca, olvida mis gestos y el movimiento de mi mano tocando mi pelo.
Olvida lo que recuerdes de mi forma de andar y de como me miro en cada espejo y en cada portal.
Olvida mi inquietud y hasta de mi forma de hablar, de mi forma de temblar y de la forma en que te cogia la mano.
Olvida el color de mis ojos y de la forma de como te miraban y sobretodo olvida mi nombre, sobretodo olvida eso.
Ahora abre los ojos y mirame, no me conoces, no sabes que un día me conociste y que me viste sonreir. Ahora mirame y dime lo que ves, a lo mejor así puedo saber que vistes en mi.
Olvidalo todo, olvida lo que somos, lo que fuimos y lo que pudimos ser. Olvida el lugar donde nos conocimos y lo que creas conocer de mi, olvida esas tardes y olvida esas noches, olvida mi olor y mi respiración sobre tu nuca, olvida mis gestos y el movimiento de mi mano tocando mi pelo.
Olvida lo que recuerdes de mi forma de andar y de como me miro en cada espejo y en cada portal.
Olvida mi inquietud y hasta de mi forma de hablar, de mi forma de temblar y de la forma en que te cogia la mano.
Olvida el color de mis ojos y de la forma de como te miraban y sobretodo olvida mi nombre, sobretodo olvida eso.
Ahora abre los ojos y mirame, no me conoces, no sabes que un día me conociste y que me viste sonreir. Ahora mirame y dime lo que ves, a lo mejor así puedo saber que vistes en mi.
viernes, 18 de abril de 2014
Ella estaba enfadada y no quería ni hablarle, apago el teléfono y miro a su alrededor. La gente bailaba y disfrutaba mientras ella seguía pegada a su teléfono una vez más, recordando, bebiendo para olvidar y volviendo a un viejo vicio que hacia años que no probaba.
Pensaba como todo podía cambiar en apenas unos días, como en apenas unos segundos un simple mensaje había cambiado su cara, de como había sacado esa sonrisa para arrancarle una lágrima que hacia una carrera suicida hasta llegar a la pista de baile.
Por unos segundos el miedo nublo su mente, el miedo a perderle, el miedo a que todo esto se acabará con aquel simple mensaje en el que solo daba a entender con esa frase que se cansaba de no tenerla a su lado cada noche.
Esa noche tenía miedo a que la historia se repitiera una vez más, dado que esta historia se parecía a la anterior, pero solo en un detalle y seguramente en el más importante.
Ella pensaba como podía no perderle pero sin poder evitar que una lágrima recorriera su mejilla al pensar en poderlo perder, sabía que sufría en silencio porque tenía miedo a perder eso por lo que tantos meses había luchado y sin duda no quería permitir que eso pasara.
Cuando llega algo tan bonito a su vida con el que vuelves a planear mil y un viajes, el futuro.. quieres mantenerlo para no perder eso, las sonrisas que te saca cada mañana, esa felicidad...Y para eso hay que luchar por lo que se quiere hasta que no te queden ni lágrimas ni fuerzas con las que luchar.
Pensaba como todo podía cambiar en apenas unos días, como en apenas unos segundos un simple mensaje había cambiado su cara, de como había sacado esa sonrisa para arrancarle una lágrima que hacia una carrera suicida hasta llegar a la pista de baile.
Por unos segundos el miedo nublo su mente, el miedo a perderle, el miedo a que todo esto se acabará con aquel simple mensaje en el que solo daba a entender con esa frase que se cansaba de no tenerla a su lado cada noche.
Esa noche tenía miedo a que la historia se repitiera una vez más, dado que esta historia se parecía a la anterior, pero solo en un detalle y seguramente en el más importante.
Ella pensaba como podía no perderle pero sin poder evitar que una lágrima recorriera su mejilla al pensar en poderlo perder, sabía que sufría en silencio porque tenía miedo a perder eso por lo que tantos meses había luchado y sin duda no quería permitir que eso pasara.
Cuando llega algo tan bonito a su vida con el que vuelves a planear mil y un viajes, el futuro.. quieres mantenerlo para no perder eso, las sonrisas que te saca cada mañana, esa felicidad...Y para eso hay que luchar por lo que se quiere hasta que no te queden ni lágrimas ni fuerzas con las que luchar.
jueves, 10 de abril de 2014
Pero mientras sácame a bailar los domingos, para curar las resacas de los viernes donde nunca llegas y yo me quedo.
Puede que no tengamos todo a favor y que nos pasemos mas de la mitad de los días mirando las cosas que tenemos en contra que las que de verdad nos tendrían que importar.
Nadie pide nada pero en cambio pedimos todo, ser los amantes de nuestros silencios, los acompañantes de nuestro camino, los confidentes de nuestros secretos, los soñadores que guardan nuestros sueños y en silencio todo.
Sabemos todo lo que hay y todo lo que podemos pedir el uno del otro, seguir pasando los días despertando hablando contigo, oír tus problemas y intentar ayudarte de la mejor manera que pueda aunque la mitad de las veces no sepa ni que contestarte, avanzar y no pararnos, seguir disfrutando de las tardes que pueda pasar contigo, cambiarme de sitio cuando no estoy a la derecha y de seguir pasando las tardes cogida de tu mano, picarme, bromear, soltándome y volviendo a ti.
Son pequeñas rutinas que a lo largo de las semanas me he acostumbrado a hacer y de las que no quiero desacostumbrarme mientras estés para que sigan.
Solo pido esos tres puntos suspensivos que den la posibilidad de que sigamos sonriendo y disfrutando uno del otro hasta que uno de los dos los quite.
Nadie pide nada pero en cambio pedimos todo, ser los amantes de nuestros silencios, los acompañantes de nuestro camino, los confidentes de nuestros secretos, los soñadores que guardan nuestros sueños y en silencio todo.
Sabemos todo lo que hay y todo lo que podemos pedir el uno del otro, seguir pasando los días despertando hablando contigo, oír tus problemas y intentar ayudarte de la mejor manera que pueda aunque la mitad de las veces no sepa ni que contestarte, avanzar y no pararnos, seguir disfrutando de las tardes que pueda pasar contigo, cambiarme de sitio cuando no estoy a la derecha y de seguir pasando las tardes cogida de tu mano, picarme, bromear, soltándome y volviendo a ti.
Son pequeñas rutinas que a lo largo de las semanas me he acostumbrado a hacer y de las que no quiero desacostumbrarme mientras estés para que sigan.
Solo pido esos tres puntos suspensivos que den la posibilidad de que sigamos sonriendo y disfrutando uno del otro hasta que uno de los dos los quite.
viernes, 28 de marzo de 2014
Deja de huir princesa
Antes soñaba con que una canción de Melendi de fondo sonara en cada uno de esos momentos que pasábamos juntos, nuestra canción, esa que aun hoy sigo sin poder escuchar entera porque nada más escuchar la primera nota se me vienen mil recuerdos a la mente.
Se que las cosas no son porque no son, que después de caerme dos veces y levantarme me han hecho mas fuerte, que ya no me vale la simple palabrería y que ahora solo me valen los echos.
Si quieres recibir tienes que dar.
Algo que me he dado cuenta en este tiempo es que sigo ilusionandome pero soy incapaz de querer, tengo un escudo que me echo yo misma, sin darme cuenta, del que soy capaz de romper ni nadie hasta el momento de atravesar.
A lo mejor es que necesito recordar que es eso de dejarse querer, dejarse llevar y que pueda pasar, que era eso de... Esas cosas que ahora no consigo recordar, de tener esos momentos en que un simple "algo" ya bastaba.
De cometer alguna locura, de arriesgarlo todo una vez mas, de volver a enamorarse y enamorar..
Se que las cosas no son porque no son, que después de caerme dos veces y levantarme me han hecho mas fuerte, que ya no me vale la simple palabrería y que ahora solo me valen los echos.
Si quieres recibir tienes que dar.
Algo que me he dado cuenta en este tiempo es que sigo ilusionandome pero soy incapaz de querer, tengo un escudo que me echo yo misma, sin darme cuenta, del que soy capaz de romper ni nadie hasta el momento de atravesar.
A lo mejor es que necesito recordar que es eso de dejarse querer, dejarse llevar y que pueda pasar, que era eso de... Esas cosas que ahora no consigo recordar, de tener esos momentos en que un simple "algo" ya bastaba.
De cometer alguna locura, de arriesgarlo todo una vez mas, de volver a enamorarse y enamorar..
jueves, 20 de marzo de 2014
Hay cosas del corazón que la mente nunca entenderá.
Siento cada latido de mi corazón y si escuchas atentamente oirás como se acelera junto con mi respiración, como se relaja y vuelve a su velocidad normal.
Pocas veces alguien consigue que se me ponga la piel de gallina y no justamente porque en ese momento haga frió y me sobran los dedos de una mano para contar las veces que ha sucedido.
Notar como poco a poco cada centímetro que nos acercamos me pongo mas nerviosa, como me cuesta aguantarle la mirada, noto como mis mejillas se sonrojan y que al final me sale esa sonrisa algo tonta.
Pocas veces en esas situaciones he echo caso a lo que me decía la razón y seguía eso que me dictaba el corazón.
Dicen que cuando te lo dicta el corazón es lo mas correcto aunque la razón diga lo contrario, por eso siempre habrá cosas que la razón nunca entenderá.
Pocas veces alguien consigue que se me ponga la piel de gallina y no justamente porque en ese momento haga frió y me sobran los dedos de una mano para contar las veces que ha sucedido.
Notar como poco a poco cada centímetro que nos acercamos me pongo mas nerviosa, como me cuesta aguantarle la mirada, noto como mis mejillas se sonrojan y que al final me sale esa sonrisa algo tonta.
Pocas veces en esas situaciones he echo caso a lo que me decía la razón y seguía eso que me dictaba el corazón.
Dicen que cuando te lo dicta el corazón es lo mas correcto aunque la razón diga lo contrario, por eso siempre habrá cosas que la razón nunca entenderá.
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