Esta no es una semana normal dado que esta ella, mi pequecha, esta semana es esa la que espero todo el año para poder verla, en la que veo como sus pequeños mofletes se ponen rojos, en la que no me canso de oír esa risa tan escandalosa que tiene, sus abrazos, sus cosquillas (que aun no se hoy como logra siempre encontrármelas), su manera tan peculiosa de hablar, sus gestos....
Hoy ha dormido conmigo y como no, sus pies fríos siempre tocan los míos y me despierta, como antes...
Hoy me he despertado antes que nadie y lo primero que he visto ha sido a ella, no me puedo creer que este aquí a mi lado, se que esta aquí porque puedo oír su respiración, esos pequeños silvidos que hace al respirar porque no respira bien.
No me puedo creer que tenga a mis dos niñas en casa, a mis dos enanas, como si no se hubiera ido una de ellas, como si los años no pasaran. Miro al pasillo y aun las veo correr, a esas dos enanas de 4 y 5 años detrás mía como lapas jajaja, lo que daría por volver a eses días..
Lo único que intento no pensar es que en unos días se va a marchar y que me tocara volver a tachar los días en el calendario para volver a verla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario