Sin quererlo me cambiaste la manera de ver la vida, me enseñaste a sonreiría de una manera nueva, agarrada de tu mano para no perderme, a conocer lo desconocido sin tenerle miedo, a mirar de una manera nueva las estrellas del cielo, que no todas brillan de la misma manera ni tampoco tienen la misma historia escrita, me enseñaste a llamar pequeño a la persona que mas he querido en el mundo, esa que sello mis cicatrices para que no se volvieran a abrir, aunque al final acabaste haciéndome una nueva herida.
Pero que se le va a hacer la vida es así aunque eso si no cambiara ninguno de esos momentos que he vivido contigo.
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