Últimamente he tendido el mismo sueño noche tras noche, debe ser porque es el único lugar donde estamos juntos, el único lugar donde últimamente soy feliz y donde me sacas esa sonrisa a la que hoy en día a nadie le enseño.
En mi sueño, es una noche de verano, no demasiado calurosa, en la que todos nos vamos de acampada, que yo me despierto y me siento en unas escaleras a fumarme un pitillo, no se cuanto tiempo estuve ahí sentada mirando las estrellas, dándole caladas a ese pitillo y dejando que alguna lágrima corra por mis mejillas.
De repente siento a alguien esta sentado a mi lado, miro y eres tú, no se como has llegado solo se que estas sentado justo a mi lado, que estas ahí.
Me preguntas que hago sentada ahí y te digo que no puedo dormir, me preguntas porque y yo te respondo que simplemente que hace días que no duermo bien, miras a mis manos donde tengo dos cartas en mis manos las cuales tienen mi destino en ellas, te pregunto porque el destino de una persona, de una vida, de lo que quieres tienen que decidirlo otros por ti y me dices que es la que toca, que al fin y al cabo no somos dueños de nuestro destino pero si que podemos hacer todo lo que podamos para que sea el que queremos y entonces te digo que la primera carta me hace estar cerca de los que quiero y que la segunda me hace que me aleje de ellos pero que a lo mejor es mejor para que me olvide de todo un poco pero que tengo miedo de abrirlas.
Entonces él me dice que dejemos que el destino decida y me coge una carta y me dices tu abres esa y yo esta y haber que decide el destino, espero que la habrá y me dice que me han aceptado en la universidad de canarias y me mira, sabe que me puedo ir, poco a poco abro y leo la mía y las lagrimas me brotan de los ojos y me dice que sin que le haya dicho nada que lo siente y entonces le digo no lo sientas porque me quedo, el me abraza y me besa, me dejo llevar por ese beso que tanto llevaba esperando y cuando acaba nos separamos, no se que hacer y agacho los ojos y sigo llorando mirando la carta y de repente como si fuera un susurro me dice te quiero, esa palabra que lo cambia todo pero en ese mismo instante me despierto y me digo solo ha sido un sueño, como cada mañana desde hace unos días, un sueño solo eso.
Duele darse cuenta de que es sueño y de que has despertado y toca enfrentarse a la (jodida) realidad. Pero ahí estamos, dia a día para vivir la vida. No podemos amargarnos por algo que perteneció a nuestro pasado, y mucho menos por algo soñado porque si algo nos enseña esta sociedad es que no podemos depender de los sueños.
ResponderEliminarOjalá no fuera así.
Muchos besitos puchiña, ya sabes que me encanta lo que escribes :)
Gracias mi niña :)
ResponderEliminarSi, esa es la pura realidad pero si hay algo que no podemos controlar en esta vida es lo que soñamos..
porque nos hacen vivir, aunque solo sea un sueño, lo que queríamos vivir en verdad.
tequiero mucho puchiña