Llueve y no paro de correr, no se a donde quiero llegar pero sigo corriendo y las calles quedan atrás y me encuentro en un cruce de calles, tengo cuatro posibilidades donde elegir, como en la vida siempre tienes donde elegir, un camino u otro, seguir adelante o volver atrás siempre hay una opción.
De repente,tengo a alguien delante que me tiende la mano y me enseña el camino que quiere que siga con el, me paro, le miro y veo en sus ojos los míos reflejados y mi miedo en ellos. El lo sabe y me abraza porque sabe que me calma y me susurra que no tenga miedo.
No se si dejarme llevar o no, dudo unos instantes, asiento y me dejo llevar. La vida esta llena de caminos y yo decido seguir este, si me equivoco siempre puedo escoger otro camino porque cometer errores es de humanos.
Yo escogí este camino una vez mas y me volví a equivocar. Ahora me encuentro otra vez en un cruce de caminos y no se cual escoger, vuelvo a tener ese miedo pero ya no tengo ni esa mano ni ese abrazo para calmarme pero tampoco los quiero.
Me toca volver a elegir y espero escoger bien aunque siempre puedo volver a equivocarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario